sábado, 21 de noviembre de 2009

Cada cuanto echar a lavar un pijama, (según mamá)

 

 

Hola amigos, tras ver varias veces el monologo de Luis Piedrahita sobre los pijamas, se me ocurrió “investigar” dando una posible solución al problema. Así que, sin más preámbulos, allá va:

Cada cuanto echar a lavar un pijama, el gran dilema universal, ya lo vino anunciando Luis Piedrahita en su día, pero sin respuestas... Pues bien, me dejó tan impactado ese monólogo que salí a buscar respuestas, bueno, en verdad no salí le pregunté a mamá, que siempre lo sabe todo... pues me acerco con retintín y le digo mm... mamá... ¿cuando tengo que echar a lavar el pijama? Y me dice extrañada... pues cuando esté sucio. Y... ¿cuando está sucio un pijama mamá? Pues... Cuando huela a sudor... y yo extrañado me digo, a ver, estamos en invierno, a cero grados, que no sudo ni corriendo al rededor de una fogata, ¿Cómo va a oler mi pijama a sudor? Es que yo no me lo explico, no me lo explico. Deberían inventar una ley, cada vez que huela un pijama a sudor lo lavas, así lo lavas de verano en verano, porque un pijama que lleva contigo catorce noches, que ya se ha amoldado a ti, cuando lo lavas, ya no es el mismo, ya... como que pierde esa esencia de pijama... es como la casa de un hámster, cuando le quitas la broza, tarda en poder dormir, pues lo mismo pasa con el pijama, tardas en hacerte a el, y hasta huele a limpio, no huele a ti es que de verdad... Bueno y esta es otra, una tarde de lluvia, que vas con los pantalones largos, tres jerséis y el chaquetón de tres cuartas de grosor y estás helado, congelado, llegas a casa y LO PRIMERO QUE TE DICE TU MADRE: ¡niño ponte el pijama que hace frío!... y tu diciendo ¿pero esta mujer que me cuenta? Total que vas a tu habitación, te quitas tu chaquetón, la bufanda, tus tres jerséis, la camiseta interior, los pantalones y tus dos pares de calcetines, te pones el pijamas y ¡oye! Qué calentito se queda uno... y es que las madres rompen con las leyes de la física y de la meteorología, como cuando te dicen, niño llévate el paraguas que va a llover, tú te asomas por la ventana y ves un sol que pica casi, no porque es invierno... bueno total que sales a la calle sin el paraguas y a las dos hora llegas chorreando y tu madre ¡niño mira que te dije que te llevaras el paraguas, anda anda tira para tu cuarto y ponte el pijama! Y tú vas a tu cuarto y te pones el pijama, y como por arte de magia ya no tienes frío. Si es que yo lo digo, madres sólo hay una y siempre aciertan.

Muchas gracias como siempre por vuestra atención, un saludo cordial.

Atentamente un servidor: David ûnykÖ

Gracias.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Leer

agatha-christie-and-then-there-were-none

 

Una vez comprendí que no sabe más el que cree saberlo todo, sino el que más pregunta o el que pregunta en silencio, el que lee un libro para su familia o el que lo lee en silencio. El qué lee se introduce en un mundo nuevo, que no es el de las Ideas de Platón, pero yo diría que es algo similar, cuando lees te haces un poco más grande, creces y aprendes cada vez cosas nuevas y sin quererlo. Una buena lectura siempre es bien recibida, aunque sí es cierto que debes de saber lo que te gusta leer puesto que leer algo de lo que a usted le produzca ganas de no leer, es algo penoso. De esos libros tengo pocos pero los cuales algún día conseguiré acabarlos. Personalmente me gusta tener mis expectativas, es decir, en tal fecha quiero leer tal y por supuesto en esa fecha tenerlos leídos. Aún tengo desde hace un tiempecillo un libro en la mesilla de noche esperando ser devorado, pero se puede decir que carezco de tiempo, los estudios retiene un poco, por eso mi mayor momento es en vacaciones, me encanta leer en vacaciones para mantener la mente fresca y siempre, abriéndome a nuevos conceptos y vocabularios. Leer es una afición gustosa.

 

Un saludo: David ûnykÖ

sábado, 7 de noviembre de 2009

Volvemos

Queridos lectores, sé que de momentos sois pocos los de este blog, pero escribo. Me encuentro solo en esta habitación en penumbra, escuchando milenio tres y con el tenebroso libro de geografía fotocopiado y encuadernado al lado para estudiar, pero esta no son horas. Mañana será otro día.

Aunque este no sea un blog muy leído por la gente, yo escribo. Como todos los estudiantes sabemos, segundo de bachillerato no es lo que se diga un curso fácil, este año hay que echarle coraje a la cosa con fuerza y valor, siempre con ánimo y sin venirse abajo. Este grandioso año para algunos, es un poco complicado para otros, nosotros los estudiantes estamos bien jodidos, porque da igual la modalidad que estudies, sea ciencias, humanidades, sociales o arte igualmente, en distintas proporciones, es un año difícil. Nos encontramos en noviembre, y ya veo la esquina la cual al voltearla nos espera esa cosa llamada selectividad.

Me quedan unos diecisiete exámenes para acabar el primer trimestre, y es poco en realidad. Este año es de codos y estoy agobiado. No tengo tiempo para nada, no tengo vida social, solo estudios, ni salgo de marcha, ni hago música, ni estoy a penas tiempo a solas con mi novia, y todo por unos libros… todo paralizado por unos libros, fotocopias o simplemente por las clases, y a todo esto hay que añadirle que estudio por las tardes… No.

No se puede, en verdad sí, pero es muy difícil, pero basta ya de quejas, hay que darle duro, siempre fuertes, siempre fuerza de voluntad, ya queda poco, y cada vez va quedando menos, cada vez la esquina más cerca, pero yo tengo la cabeza bien alta y voy seguro. Estoy trabajando duro por mi futuro, y creo que lo conseguiré. Porque una cosa si tengo claro: “se hace o no, pero no se intenta”

logoBachillerato

PD: No se emitirá, por lo menos de momento “número uno”

Muchas gracias por vuestra atención, un saludo:

David Unyko